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palomar de la breña

El Palomar de la Breña se encuentra en el Parque Natural de la Breña, en el municipio de Barbate. Se estima que en tiempos de plena actividad de esta construcción anidaban unas 5.000 parejas de palomas. Teniendo en cuenta que cada pareja puede tener una o dos crías por mes, la población del Palomar pudo estar permanentemente entre 15.000 y 20.000 aves de esta especie.

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Gracias a esta numerosa población, el palomar producía una importante cantidad de: estiércol o palomina, carne y salitre.

Mejor abono orgánico

La palomina se considera el mejor abono orgánico, teniendo incluso que ser rebajado para no quemar los cultivos. Se estima que la producción de estiércol del Palomar de la Breña era de diez a quince toneladas de abono anuales.

En cuanto a la carne, el número de crías aseguraba una producción anual que rondaba los 100.000 pichones. El consumo de carne de paloma se reservaba prioritariamente a las clases ricas, a los nobles o la Iglesia (siendo la propiedad de los palomares exclusividad de estos estamentos o de armadores).

Salitre para la pólvora

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Sin embargo,  esta elevada producción tuvo que tener otros fines: sin lugar a dudas una posible salida comercial era surtir de carne fresca a las numerosas expediciones navales que en el siglo XVIII partían del cercano puerto de Cádiz.

A falta de sistemas de refrigeración, la única forma de mantener carne fresca a bordo durante las largas travesías era llevarla viva; en este caso, en pequeñas jaulas.

En cuanto al salitre,  pequeños cristales obtenidos de forma natural en sitios húmedos con paredes de mortero de cal, donde hay residuos orgánicos, es de los elementos de los que se compone la pólvora (azufre + carbón vegetal + salitre) el más delicado de obtener.

Por lo tanto, este salitre era de gran interés para la fabricación de pólvora para los fusiles y los cañones del Ejército y la Armada.

En la actualidad, no hay palomas en el Palomar de la Breña: la cría de palomas domésticas con fines comerciales es cosa de siglos pasados. Además, las silvestres no se atreven a acercarse ya que en el Palomar se han instalado varias parejas de cernícalos y alguna de lechuzas.